Una casa de muñecas en un jardín sin cerezos
En el Teatro Valle-Inclán de Madrid se representa estos días El jardín de los cerezos , el último de los grandes textos dramáticos del escritor ruso Anton Chéjov (1860-1904), estrenado apenas unos meses antes de su muerte en el Teatro de Arte de Moscú, bajo la dirección de Konstantín Stanislavski , quien creó y llevó a la escena el "método" interpretativo por antonomasia del naturalismo escénico. Resulta casi imposible separar este emblemático texto del realismo psicológico ruso (al igual que las restantes grandes obras dramáticas de su autor: La gaviota , Tío Vania y Las tres hermanas ) de la fórmula naturalista del director que la puso en pie por vez primera hace más de cien años. Esta vinculación ha pesado en las diferentes representaciones del texto realizadas a lo largo del último siglo, que, de uno u otro modo, normalmente han reproducido con una mayor o menor fidelidad realista el tono "finisecular" de una obra ambientada a finales del siglo XIX. Sin e...