La compañía Kurasana nos ofrece un regreso a la "Antártida" lleno de interés y misterio
Ayer tuve ocasión de presenciar, en El Umbral de Primavera , Antártida , un muy interesante texto con aire de thriller cinematográfico y un eficaz ritmo escénico basado en la intriga y la palabra, escrito por Álvaro Revuelta (Zaragoza, 1993), director asimismo de un montaje de factura impecable, donde la sugerencia visual, el sonido ambiente, la iluminación y la palabra, siempre la palabra, suplen con nota cualquier carencia de medios escenográficos; innecesarios, por otra parte -y suficientes los elegidos-, en el moderno tratamiento de la historia dramatizada que nos ocupa. Con cierto aire narrativo -sin que haya en ningún momento narrador alguno, salvo en algunos apartes de los personajes donde pretendidamente se busca romper la cuarta pared- y la inclusión de elementos metaficcionales -excelente la escena donde se revive el momento de donde parte el misterio que se halla tras esta singular expedición al pasado-, la obra creada por Revuelta, nacida bajo la tutel...