"El disfraz", "Las cartas", "La suerte", un tríptico deshilvanado, con escaso sabor de época
No, no es esto. Que nadie se lleve a engaño al asistir al teatro con la intención de ver en escena, por fin, siquiera en la sala más íntima de la sede de la CNTC , la que toma el nombre de nuestro ilustre dramaturgo mercedario, nada menos que tres piezas de nuestra olvidada dramaturgia decimonónic a -si bien dos de ellas se quedan lejos cronológicamente del siglo romántico, para acercarse, incluso adentrarse en la centuria pasada-. Por un momento, al conocer la intención de Lluís Homar -quien tanto aparece últimamente en los textos de las obras que encarga para sus teatros- de incluir, en la programación de la compañía nacional encargada de velar por la salvaguarda y difusión de nuestro teatro clásico, los nombres de Joaquina Vera , Víctor Catalá (Caterina Alert) y Emilia Pardo Bazán , salté de gozo (esta afirmación deseo hacerla en singular). Por fin iba a darse cierta visibilidad, desde la única institución cultural con suficiente poder y medios para hacerlo, al teatro español del s...