El salto al vacío de una lluvia de ángeles tras la esperanza
Ayer nos acercamos de nuevo a La Encina Teatro , una de esas heroicas salas madrileñas, de a pie, que siguen manteniendo vivo el espíritu de un teatro minoritario y alternativo, humilde, desde la marginalidad que otorga la independencia, para asistir al estreno de una pieza que no debería pasar desapercibida. Nos referimos a Lluvia de ángeles , un texto del dramaturgo argentino Santiago Serrano que nos causó una magnífica impresión. Enmarcada en la tradición del teatro del absurdo, la obra de Serrano, -escrita en 2001, según pudimos averiguar en el muy interesante coloquio que siguió a la representación- parte de una situación ilógica en un ambiente reconocible y muy real, incluso costumbrista , en el que dos personajes femeninos, tan reconocibles y reales como la plaza donde se encuentran y los edificios -tan imaginarios como esta- que los rodean, mantienen una conversación absolutamente razonable, cuya incoherencia nace tan solo de lo absurdo de la situación...