"Tío Vania", un Chéjov dickensiano con aires de melodramático vodevil, en el Teatro Fernán Gómez
Ayer se estrenó en la sala Guirau del Teatro Fernán Gómez una nueva versión de Tío Vania , a través de los ojos de la compañía Guindalera, o lo que es lo mismo, Juan Pastor , director de un sorprendente montaje del texto de Chéjov que lo ha despojado de su densidad dramática -en un experimento cuya necesidad y efectividad no llegamos a entender- para convertirlo en una insustancial comedieta decimonónica cuyas formas chocan en todo momento con la intencionalidad del texto chejoviano . Mediante un mecanismo de ensoñación narrativa que rompe con la cuarta pared para que los personajes -en un limbo irreal e intemporal- puedan dirigirse al público de la sala e ir explicándole cuanto sucede o va a suceder en escena, asistimos, desde el instante mismo en que se inicia la acción, a una especie de cuento dramatizado muy alejado de los parámetros escénicos que hicieron de Tío Vania una de las obras cumbre del naturalismo ruso, tras su estreno en el Teatro de Arte de Mosc...