Las alas del vencejo vuelan alto en La Usina, de la mano de Antonio Miguel Morales
Se experimenta una desconcertante, pero también agradable sensación, entre espiritual y estética, cuando en una sala de teatro alternativo y experimental, como es La Usina , se presenta un nuevo montaje cuyo texto principia con unos versos -nada menos que un soneto de Sor Juana Inés de la Cruz- puestos en boca de una monja: "¿En perseguirme, mundo, qué interesas?"... Ahora bien, esa confortable y pacífica imagen -cierto es que enmarcada en unos inquietantes barrotes que anuncian algo más que la solitaria celda de un claustro-, sin perder su estática compostura, ofrece un radical cambio de tono al sustituir los versos de la conocida como décima musa por los no menos sugerentes de Roger Waters, alma mater de Pink Floyd ("Tell me true, tell me why, was Jesus crucified"...), que darán paso al inicio de Anatomía de un vencejo , la obra de Antonio Miguel Morales (Palma de Mallorca, 1968) que en 2018 se alzó con la segunda edición del Premio Internacional Dramaturgia ...