De traumas, odios, absoluciones y perdones maternofiliales en "El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes", de Tatiana Tîbuleac, adaptada al teatro por Miguel Alcantud
Hace apenas dos días volvía a recordar, con desgana, en mi última bambalin a, el hastío y decepción que me provoca asistir reiteradamente al teatro para presenciar la adaptación escénica de una novela o cualquier otro texto engendrado por su creador con una finalidad completamente distinta. ¿No querías caldo?... Heme aquí de nuevo, sentado frente a una adaptación teatral. La adaptación que hoy nos ocupa toma como referente una novela de éxito, publicada hace apenas unos años por la escritura y periodista moldava Tatiana Tîbuleac , con la que obtuvo un reconocimiento inmediato, secundado por numerosos premios y la traducción a diversas lenguas, entre ellas la española. Uno de esos textos intimistas, confesantes, que tanto se han dado en la historia de las letras y que nuestra sociedad, más sensible que nunca a las miserias de la inadaptación social, la enfermedad del yo violentado, los traumas infantiles y otras penurias y trastornos de hondo calado psicológico, consume con deleite y te...