Un monólogo entre reinas: Concha Velasco y Juana de Castilla
A veces uno asiste a acontecimientos que sabe que su retina y su memoria nunca olvidarán. Entre las paredes de lo que un día fuera antigua iglesia, cuyo carácter sacro parece aún permanecer en el templo del arte que, desde su fundación en 1995, es el Teatro de la Abadía , pude ayer contemplar a toda una diva de la escena, en uno de los papeles más solemnes y dramáticos de su muy extensa y brillante carrera como actriz. En la primera de las dos funciones que anoche debía interpretar, Concha Velasco dejó el alma en la reina Juana de Castilla a que dio vida . Sensación semejante a la vivida por el público que se emocionó con las palabras de estas dos reinas debieron de tener quienes contemplaron a Bárbara y Teodora Lamadrid, o a Matilde Díez, en la escena de nuestro Romanticismo (con el que la obra representada guarda claras concomitancias); o, ya a comienzos del pasado siglo, a María Guerrero o Margarita Xirgu. Las cadencias de un color y un ritmo vocal siempre impecables,...