De Pirandello, directores, actores y comedias improvisadas (o no) en el Teatro Español
Permítanme que improvise. Permítanme que juegue a hacerles creer que lo que ven, aun siendo una mentira con la pretensión de pasar como remedo de la verdad a fuer de aceptarse como verosímil, en realidad es verdad verdadera; vamos, lo que viene siendo realidad de verdad. Solo que sabiendo, como ustedes -buenos conocedores de lo que es el teatro- saben, que se hallan en un lugar donde cuanto sucede y existe -menos ustedes, por supuesto- es siempre ficción , intentar convencerles de lo contrario es cosa imposible. Algo así debe de plantearse el personaje ficticio -que se hace pasar por el actor Joaquín Notario , o al menos así dice llamarse- que trata de dirigir, bien que dirigido por Ernesto Caballero , una comedia en la que la realidad se construya de forma natural, a medida que los actores del reparto vayan improvisando sus papeles. Esta improvisación, de un truculento drama de ambientación siciliana y aires operísticos modernos, cuya historia se entrecruza con las interrupciones del...