Ramón de la Cruz se asoma a la escena madrileña desde la Sala Tirso de Molina de la Compañía Nacional de Teatro Clásico
Ramón de la Cruz ... Ganas teníamos de leer este nombre en la programación de alguno de los muchos teatros de ese Madrid cuya expresión más castiza y chispera popularizó en sus sainetes del último tercio del siglo XVIII el dramaturgo madrileño. Llüisa Cunillé ha sido la encargada de dar forma a la difícil tarea de unificar en un mismo hilo argumental un grupo de diferentes piezas breves del autor de El Manolo , ligadas exclusivamente por el contexto en que fueron escritas y el tipo de personajes y ambientes costumbristas reflejados por de la Cruz en sus textos, Xavier Albertí de adaptarlos al lenguaje y los códigos de nuestro tiempo (también de la selección de unas piezas musicales que, bajo el sello de Federico Chueca, conectan la obra con el género chico, prolongación natural del tipismo dieciochesco), y Lluís Homar de dirigir un espectáculo con sabor a época pero absolutamente contemporáneo en su planteamiento escénico. Tomando como motivo central de la acción la metateatra...