Pablo Remón nos ofrece, en "El entusiasmo", la clave para encontrar la chispa y el sentido de la vida
No tengo la menor duda de que Pablo Remón es uno de los mejores autores y que mejor representa la dramaturgia contemporánea de este país. La última bambalina ha asistido, siempre con interés y satisfacción artística, a numerosos montajes de este autor madrileño cuyas creaciones se mueven con soltura en lo que ha dado en llamarse "posdramático", una nueva concepción de la dramaturgia y la creación escénica muy influida por el lenguaje del cine -no por casualidad muchos de estos autores han sido o son también guionistas- y la literatura narrativa. Dicha narratividad, junto con el relato en secuencias de unos hechos que conforman un universo literario y escénico absolutamente mimetizado o empastado con aquella, se aprecia como técnica formal prioritaria de la obra que hoy nos ocupa: El entusiasmo ; el nuevo texto de Pablo Remón , estrenado el pasado 7 de noviembre en el Teatro María Guerrero , que este dirige con la habitual destreza y originalidad creativa -marcada por un despa...