Otro nuevo "Sueño de una noche de verano", a través del filtro desenfadado y travieso de Ramón Paso
Sueño de una noche de verano ... No hay más que escuchar este título para que el buen amante de la literatura dramática comience a fantasear y a apetecer, de forma irresistible, acudir al teatro. Cualquier adaptación o versión de este conocido texto shakespeariano despierta la curiosidad de los adictos a la escena . Y es que si Shakespeare sigue siendo hoy la quintaesencia de la palabra teatral y la tragedia moderna, también lo es de un fino humor, lleno de inteligencia, poesía y profunda comprensión -y conocimiento- de la condición humana que le permite abordar la creación de unas comedias insuperables, llenas de aristas; como la que nos ocupa. Y quién mejor que el dramaturgo y director Ramón Paso para asumir el reto de montar de nuevo este clásico universal, en una versión -a partir de la traducción de Sandra Pedraz Decker - a la que ha impregnado, como no podía ser de otro modo, de su peculiar estilo desenfadado, juguetón e irreverente. No le vienen mal estas maneras a la onírica, ...