El Teatro de la Zarzuela acoge la ópera de Manuel Penella "El gato montés", en un excelente montaje dirigido por Christof Loy que cierra la temporada
Entre todos los géneros dramáticos, el teatro lírico presenta una serie de características que lo hacen único e insustituible. Da lo mismo el formato y las variantes que se empleen en su cultivo, la música siempre se erige en un poderoso motor que conecta con el público como ningún otro lenguaje puede hacerlo . Vestida con la melodía y la cadencia armoniosa de la voz humana, la palabra -o mejor, su intención, porque con frecuencia esta se pierde en el camino- se clava con fuerza en el ánimo y las ánimas de los asistentes, para animarlos a adentrarse en unas historias cuyo contenido en nada difiere del de las comedias, dramas y tragedias que pueblan los teatros. No importa la dureza o la frivolidad de la historia, las lágrimas o las risas que puedan verterse; dígame lo que quiera, pero cantando... dígamelo con música, por favor. La historia de nuestro teatro lírico está llena de luces y de sombras. Venían a mi memoria el pasado jueves, mientras contemplaba y escuchaba la espléndida obr...