La inconfundible y genuina voz de Pablo Remón vuelve a oírse en "Verborrea", una historia de punkis cargada de memoria
Llevo años elogiando el trabajo de Pablo Remón como uno de los dramaturgos y directores que mejor representan la dramaturgia contemporánea -la mejor dramaturgia contemporánea- de este país . Una dramaturgia que tiene la peculiaridad de ser perfectamente reconocible -tiene su sello propio-, ofreciendo un lenguaje y unos códigos estético-comunicativos de indudable actualidad , que tienen la virtud de tender un puente con la tradición teatral previa y hacerlo asimismo con unas historias que conectan con un pasado no tan lejano como para no ser recordado por muchos de quienes hoy conformamos "el público". Y es que solo alguien nacido en Madrid en las postrimerías del franquismo -o pocos años después, como es el caso de Remón- puede ser capaz de reproducir con tal credibilidad las memorias de aquel tiempo, y del que vino inmediatamente después, en el que España se adentró con decisión en un nuevo periodo que dejó atrás con asombrosa rapidez el lugar de donde procedía. Así s...