"Kohlhaas": la austeridad y el virtuosismo interpretativo del Teatro de Narración


Anoche se presentó de nuevo en Madrid, en el alternativo espacio de Off Latina, Kohlhaas, adaptación teatral de Marco Baliani y Remo Rostagno, creada a partir de la novela del escritor romántico alemán Heinrich Von Kleist (1777-1811), basada en un episodio real acaecido en el siglo XVI; tiempo en que se ubican los sucesos dramatizados -manteniendo el discurso narrativo- en esta impactante historia cuyo ambicioso contenido épico y su dimensiones trágicas la convierten en el argumento idóneo para los ampulosos dramas del romanticismo histórico o las grandes producciones del cine épico contemporáneo.

Pero no es eso lo que se encuentra quien asiste a este espectáculo, que ha sido catalogado, desde que Marco Baliani lo creara y estrenara en 1989, con un éxito que lo llevó a recorrer toda Italia, como el ejemplo más logrado del llamado "Teatro di Narrazione"; un tipo de teatro narrativo, cercano al arte del cuentacuentos, caracterizado por la expresión monológica de un texto narrado dramáticamente por un único actor, capaz incluso de desdoblarse y reproducir otros personajes llegado el caso, que se aleja del distanciamiento épico brechtiano en su intención de -sin dejar por ello de poder utilizarse como un objeto de denuncia social- emocionar a un público que, seducido y transportado por la pericia de un -necesariamente- consumado y muy completo actor, se sumerge en la historia teatralizada, haciéndose partícipe de la ilusión escénica.

Y así sucede en esta versión castellana del texto, traducido por Beatriz Castellary, que desde su estreno hace casi dos años en el Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes, a lo largo de este tiempo no ha dejado de sorprender a los escogidos afortunados que han tenido el privilegio de verla en escena. Y es que esta arriesgada apuesta con que se presentó la compañía NadaDelirios en 2017, de la mano de Riccardo Rigamonti María Gómez, intérprete y directora respectivamente del montaje, cumple todas las expectativas de un espectáculo cuyo peso recae en la genialidad interpretativa del primero. La más absoluta austeridad escénica lleva toda la atención sobre el actor, cuya sobria vestimenta negra se confunde con el espacio vacío de una caja negra en la que destaca, como único elemento, una aséptica y humilde silla, desde la que este, en todo momento, nos habla. Las manos del intérprete cobran, de este modo, un protagonismo especial; y su rostro, capaz de reproducir todas las emociones humanas -desde una expresión nunca forzada, que transmite la verdad del naturalismo-, se convierte en una nítida pantalla donde la voz y los ojos lo dicen todo.
 
El actor italiano afincando en España Riccardo Rigamonti hace un alarde de virtuosismo interpretativo, sin estridencias. Siempre contenido y veraz, sincero, Rigamonti seduce, embauca, embelesa e hipnotiza con un relato vivido en primera persona, que mantiene en vilo y en permanente atención al espectador durante los 75 minutos que dura el espectáculo. Una historia en que la búsqueda de la justicia y la defensa de la dignidad personal conducen al personaje, Michael Kohlhaas, honrado y respetado criador de caballos, por un camino donde el amor y la belleza se confundirán con la muerte y el horror de la violencia; en una difícil partida en la que se ponen en entredicho, y se hallan en juego, valores como la verdad, la justicia, el respeto -a uno mismo y los otros- y la propia e íntima salvación.

Kohlhaas, magnífico ejemplo de un "Teatro de Narración" de nuestro tiempo, un formato teatral íntimo, cercano, sencillo y profundamente humano, podrá disfrutarse todos los viernes de este mes de septiembre, en la sala Off Latina.

José Luis González Subías

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