"Cleopatra enamorada, el musical", de Florián Recio, pone el broche final al Festival de Mérida en Madrid 2026
Año tras año, el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, dirigido por Jesús Cimarro, se acerca a aquellos espectadores que no tuvieron la fortuna de disfrutar la programación del mágico y espectacular espacio del teatro romano emeritense -o que han querido repetir-, llevando a Madrid algunas de las propuestas escénicas de la temporada anterior. En esta edición -ya la octava-, el Festival de Mérida en Madrid 2026 ha acogido nada menos que seis montajes, entre el 10 de junio y el 12 de julio, repartidos entre el Teatro Bellas Artes (Jasón y las Furias, Alejando y el eunuco persa) y el Teatro La Latina (Los hermanos, Memorias de Adriano, Las troyanas y Cleopatra enamorada, el musical), que en esta ocasión ha albergado el mayor número de espectáculos; entre ellos, el drama trágico musical escrito por Florián Recio, con el que ayer concluyó este apretado ciclo de representaciones teatrales, el cual se ha convertido en un acontecimiento esperado y querido por los madrileños y el público de otros lugares, que se acercan a la capital para ver alguna o algunas de estas obras.
Cleopatra enamorada, el musical es un original espectáculo que recupera los últimos momentos de la trágica historia de amor entre Marco Antonio y Cleopatra, desposado ya este con Octavia y abandonado a una vida disoluta, mientras el poder del joven César Octavio se expande y aumenta. La ambición de Cleopatra (Natalia Millán) y los anhelos de su amante Marco Antonio (Alex O'Dogherty), que ha vuelto a Alejandría en busca de recursos para formar un ejército que venza a los partos, y recuperar así la fuerza y el prestigio ante Roma, sucumbirán tras la derrota sufrida por este en la batalla naval de Accio, frente a la flota de Augusto. Los dos enamorados culminarán su amor y juntarán definitivamente sus destinos, bebiendo juntos de la misma copa envenenada que acabará con su vida.
Ignasi Vidal, director del montaje, ha creado un espectáculo marcadamente sensorial, en el que la música -bajo la dirección de Pablo Solo- ocupa un imprescindible protagonismo, tanto en la ambientación general de todo el espectáculo como en su papel de hilo conductor de numerosas escenas. Las composiciones creadas al efecto por Shuarma, de claras reminiscencias pop-rock, son de gran calidad; y la interpretación de los cuatro músicos que tocan en directo (Pablo Solo, Manu Garaizabal, Fernando Bolado, Willie Planas) se halla a la misma altura.
Todos los aspectos artísticos del espectáculo, junto con los ya citados, muestran el nivel de lo esperable en una gran producción. Desde la original y espectacular escenografía de David Pizarro, que juega con lo simbólico al tiempo que recuerda la psicodelia decorativa de las discotecas de los años setenta, apoyada en la iluminación de Sergio Gracia y Daniel Sánchez; al vestuario diseñado por Jesús Ruiz, que, permitiendo una clara identificación de los personajes y la historia que representan con el antiguo Egipto y la Roma preimperial, resultan asimismo inequívocamente modernos.
Gran trabajo coreográfico el de Amaya Galeote, interpretado con absoluta solvencia por los miembros del coro (Martina Vidal, Vicky Condomí, Ruth García Expósito, Hodei Iriarte, Alex Signoretti, Jesús González), que realizan a su vez un buen trabajo vocal. Como destacable resulta el manejo del canto por los miembros del reparto, encabezado por una brillante Natalia Millán que nos ofrece una magnífica interpretación de Cleopatra, tanto en su faceta de actriz como de cantante. Alex O'Dogherty (Marco Antonio) no queda a la zaga, en ninguno de los dos aspectos; como se muestran a la altura de sus respectivos papeles un excelente Paco Morales (Demetrio), Jokín González (Cesarión), Martina Vidal (Selene), Beatriz Ros (Marcina) y Virginia Muñoz (Berenice).
Una obra y un montaje de calidad, en definitiva, este Cleopatra enamorada, el musical, de Florián Recio, dirigido por Ignasi Vidal, que supone un magnífico cierre para este nuevo Festival de Mérida en Madrid, coincidiendo con el arranque del 72.º Festival de Teatro Clásico de Mérida, que afronta ya su segunda semana de un largo recorrido que concluirá el 30 de agosto. Hasta entonces, sigan disfrutando del verano y del teatro.
José Luis González Subías





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