El amor y el humor se encuentran en "Locuras paralelas", de Gabriela García y Paco Mir, una historia sobrenatural de realidades coincidentes
En 2024, con ocasión del 20.º aniversario de la productora madrileña Secuencia 3, esta convocó un original certamen internacional de literatura dramática, pionero en sus características, dirigido exclusivamente a dramaturgos mayores de cincuenta y cinco años. Locuras paralelas, de la dramaturga argentina Gabriela García, fue la obra ganadora de un concurso al que se presentaron un total de 128 textos, procedentes de diez países distintos; y que ahora, tras su estreno y representación en diferentes teatros de España, en una versión para la escena cuya coautoría recae sobre Paco Mir, director asimismo de su montaje, se ha presentado en Madrid, en el Gran Teatro Pavón.
Locuras paralelas es una comedia de humor sorprendentemente seria, que destaca por su originalidad, al abordar de forma distendida y humorística un tema tan interesante, misterioso y atractivo -con su punto de ciencia ficción- como el de los mundos paralelos. Una misma casa, dos parejas diferentes en el mismo espacio y tiempo, coexistentes sin saberlo en existencias distintas, y que por azar -¿acaso un capricho del destino?- o un fallo en el vértice que conecta ambos mundos, permite que Luz (Dafne Fernández) y Gabriel (Sergio Mur), arquitectos de profesión, se enamoren. La parejas respectivas de ambos, Guillermo (Fernando Andina) y Leticia (Diana Palazón), que comparten a su vez su profesión de médicos, observan con estupor los cambios que se producen en aquellos a medida que les relatan sus experiencias paranormales, las cuales les hacen creer que sufren algún tipo de trastorno mental.
Un montaje más que correcto, con un buen trabajo de dirección y una elaboración artística que cuenta con la escenografía -funcional y de acertada estética realista actual, con una inteligente utilización de varios paneles con láminas de "madera" que ocultan las diferentes partes de la estancia, permitiendo imaginarlas sin emplear otros recursos- y el vestuario -también de evidente estética realista contemporánea- de Juan Sanz, la iluminación de Raúl Baena y Eduardo Vizuete, y un espacio sonoro y musical diseñado por Juanfran Padilla.
Buen trabajo asimismo el realizado por Dafne Fernández, Sergio Mur, Diana Palazón y Fernando Andina, los cuatro intérpretes que conforman el reparto, cuyos respectivos personajes adquieren la personalidad y el contraste requeridos, creando momentos -ayudados por un texto de gran calidad- de abierta comicidad, alternados por situaciones de una tensión e inquietud disuelta siempre en una amable sonrisa. El amor triunfa finalmente, como no podía ser de otro modo en una comedia, mostrándonos sus más dulces, juguetones y sorprendentes embelecos.
Una excelente comedia de Gabriela García y Paco Mir, que, manteniendo la estética y el tono vodevilesco habitual en muchas de las producciones cómicas contemporáneas, cuenta con el atractivo de añadir a esta un aire de intriga sobrenatural, abordando desde el humor, con una mirada original y distendida, un tema tan inquietante como el de los mundos paralelos.
Locuras paralelas permanecerá en cartel, en el Gran Teatro Pavón, hasta el 25 de octubre. Una recomendable comedia que, seguro, les sorprenderá.
José Luis González Subías





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